Unas 5.000 personas, según la policía, desfilaron en París tras un acto ante la Ópera en el que la mandataria argentina, Cristina Fernández de Kirchner, pidió a su colega colombiano que "facilite un canje humanitario", y el jefe de la diplomacia gala, Bernard Kouchner, aseguró que Francia "nunca" cejará en sus esfuerzos.
"Quien más esfuerzo debe hacer" para eliminar los obstáculos a la liberación de Ingrid Betancourt "son precisamente quienes tienen la responsabilidad de conducir las instituciones de la democracia y facilitar el canje humanitario", afirmó Fernández, en una alusión al presidente de Colombia, Álvaro Uribe.
La rehén colombo-francesa, de 46 años, que fue candidata a la presidencia de Colombia, está en manos de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde febrero de 2002 y se encuentra en un delicado estado de salud.