Cambios y síntomas del parto
El parto es el proceso mediante el cual el feto atraviesa el canal del parto y sale al exterior. Normalmente se produce entre las 37 y 40 semanas de gestación.
Tras nueve meses de embarazo aproximadamente, en el momento en el que el feto está desarrollado y listo para salir, se producen una serie de cambios a nivel fisiológico que desencadenarán el parto: nervioso, hormonal y muscular.
La secreción de oxitocina y las prostaglandinas provocan contracciones del útero, necesarias para la expulsión del feto. Después se produce la dilatación del cuello del útero, hasta aproximadamente 10 centímetros
Existen una serie de signos y síntomas en la mujer que indican la proximidad del parto:
Presencia de contracciones uterinas rítmicas y progresivas. Se pueden reconocer al percibir endurecimiento del abdomen, suelen ser dolorosas y normalmente se localizan en la región lumbar, el vientre, los genitales y las ingles. Al principio aparecen de forma irregular, hasta que poco a poco se hacen más intensas y regulares.
Desprendimiento del tapón mucoso que cierra durante el embarazo el cuello del útero. Su expulsión indica el inicio de la dilatación del cuello uterino y puede presentar manchas de sangre debido a la rotura de algunos capilares. Desde su expulsión pueden pasar varios días hasta que comience el parto.
Rotura de la bolsa de aguas expulsando el líquido amniótico que normalmente es transparente o ligeramente turbio. Puede ser expulsado de manera brusca o en forma de goteo, incluso en ocasiones es el/la médico quien tiene que romper la bolsa durante el parto. La rotura no es dolorosa ni para la madre ni para el feto.





