Disfunciones y trastornos del deseo sexual
Para que la estimulación sexual produzca excitación, es muy importante que aparezca una fase previa de deseo sexual. Cuando ésta no aparece y pierde el apetito sexual no se desea el contacto, por lo que es muy difícil experimentar suficiente estimulación para pasar a las siguientes fases de la respuesta sexual (excitación, meseta, orgasmo y resolución).
Siempre hay que tener en cuenta la disposición emocional y cognitiva que permite a la persona sentirse receptiva a los estímulos sexuales, como el cansancio, el estado de animo, miedo al embarazo, etc.
La clasificación de las disfunciones
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) clasifica las disfunciones sexuales de la siguiente manera:A. Desórdenes de la fase de deseo sexual.
B. Desórdenes de la fase de excitación sexual.
C. Desórdenes de la fase del orgasmo.
D. Desórdenes sexuales por dolor.
Esta clasificación tiene mucha relación con las fases de la respuesta sexual descritas por Masters y Johnson: excitación, meseta, orgasmo y resolución. En cualquiera de estas fases puede presentarse un trastorno que modifique el curso de la respuesta sexual al igual que un trastorno inicial en una de las fases puede dar como resultado que aparezcan problemas en las demás.
También hay que tener en cuenta que la respuesta sexual no sólo son las múltiples respuestas del cuerpo, sino que depende de las vivencias personales, la autoestima, los sentimientos, la interacción con la pareja sexual y el contexto que influyen en la aparición de las disfunciones sexuales en cualquiera de las fases.
A continuación se presentan las disfunciones sexuales más frecuentes clasificadas en función de la fase de la respuesta sexual donde más influyen.
Redacción Mujer
14/5/2008





