Menos preservativos, más enfermedades
El eslogan "Pontelo, ponselo" ya no tiene efecto en la población española. La venta de preservativos ha caído un 0,8 por ciento en 2006, según fuentes del sector. Sin embargo, Desde 2003, la enfermedades de transmisión sexual (ETS) han experimentado un repunte en España y los epidemiólogos lo atribuyen a la práctica de relaciones sexuales no protegidas.
En 2006 se vendieron en España un millón de preservativos menos que el año anterior (129 millones frente a 128). Los jóvenes le han perdido el miedo al SIDA y lo utilizan principalmente como método barrera ante embarazos no deseados, según los estudios de la marca Control.
El colectivo más concienciado son los homosexuales que han entendido el mensaje de la protección como una decisión personal para tener una sexualidad segura. No obstante, este colectivo también está perdiendo la percepción del riesgo de no utilizar barreras, por lo que el Ministerio de Sanidad lanzará una campaña destinada a este público.
El optimismo existente ante las terapias antirretrovirales, el cansancio en el uso del preservativo y la falta de información o una vivencia lejana del VIH/SIDA entre los más jóvenes, están provocando un aumento de las prácticas sexuales no seguras, porque existe una menor percepción del riesgo y de la gravedad de la infección.
No al preservativo
Un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre Hábitos Sexuales de los Españoles, publicado en 2003, constataba que el 41 por ciento de la población no utilizaba preservativo con parejas ocasionales. La baja percepción de riesgo de transmisión heterosexual del VIH constituía una de las principales conclusiones de esa encuesta.
Los últimos datos del Ministerio de Sanidad -próximamente se publicará una nueva oleada- reflejan que mientras que la prevalencia del SIDA continua en su línea descendente -el número de casos bajó un 17,5 por ciento en 2005-, enfermedades como la sífilis y la gonococia han experimentado de 2003 a 2005 un repunte de 2,19 a 2,90 por 100.000 habitantes y de 2,55 a 2,72, respectivamente.
El último informe de vigilancia epidemiológica realizado por el Ministerio de Sanidad sobre el período 1995-2005 reflejaba un claro descenso en los diagnósticos de ETS en los primeros años de ese período, al que siguió una etapa de estabilidad, interrumpida en 2003 con un leve aumento progresivo de los casos.
Prevenir antes que curar
El director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, Manuel Oñorbe considera que la obligación de fomentar la prevención concierne a la Administración Pública. Según los datos facilitados por este departamento, en el periodo 2004-2007 el Ministerio invirtió 4.642.670 euros en campañas nacionales de prevención del SIDA y de enfermedades de transmisión sexual, algunas de ellas incidiendo concretamente en el uso del preservativo. Para este año, afirma, prepara una nueva campaña de lucha contra el SIDA y las ETS.
Esta cifra se desglosa en 19.232.400 euros transferidos a comunidades autónomas para los objetivos de prevención del Plan Nacional; actividades ejecutadas directamente por la Secretaría en temas de prevención, 17.446.400; para el desarrollo del plan multisectorial del sida, 7.248.080, y subvenciones a ONG para campañas de prevención, 9.911.660.
Erotizar el preservativo
Un estudio sobre hábitos sexuales en la población universitaria de Cantabria en 2003 constató que se estaba produciendo un fenómeno, "monogamia seriada". Consiste en que las parejas jóvenes inician una relación, al principio se protegen con preservativo, pero transcurridos dos o tres meses renuncian a utilizarlo. Pocos meses después dejan esa relación, inician una nueva, y repiten esa pauta de comportamiento que les expone a una situación de mucho más riesgo que si con cada pareja mantuvieran una actitud de protección más permanente.
Una de las consecuencias de la falta de protección en las relaciones sexuales es el aumento de las interrupciones voluntarias del embarazo que en 2005 crecieron, según las cifras del Ministerio de Sanidad, en un 7,86 por ciento más que el año anterior.
Todavía existen problemas relacionados con el tema de género. Hay muchas chicas conscientes de que tienen que protegerse, pero los chicos en muchas ocasiones se niegan a utilizar el preservativo. "Tienen una visión negativizadora que incluso les produce problemas de erección", según los estudios del doctor San Martin.
Los chicos "no erotizan el preservativo, no lo incluyen como un ingrediente erótico más, sino que lo perciben como un cuerpo extraño". Todo ello lleva a que la chica acceda a una relación de riesgo, lo que produce "ese aumento constante de embarazos no deseados en mujeres adolescentes". EFE





