La vuelta al pasado tras la ruptura

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Después de atravesar la etapa de euforia de la que, probablemente, no se ha obtenido todos aquellos maravillosos frutos que prometía, se tiende a volver a rememorar el pasado.

Se añora la estabilidad que se había encontrado al lado de la pareja y sólo puede pensarse en los aspectos positivos que nos aportaba sin acordarnos de los negativos. Todo nos parece perfecto del pasado y tendemos a sentirnos culpables de lo que creemos haber hecho mal o lo que nos ha faltado por hacer.

La ansiedad

En esta fase suele desarrollarse una gran ansiedad y aunque en algunos casos dura unos días, en otros puede alargarse hasta años. Puede intentarse la recuperación de la pareja perdida, lo que no hace sino que aumente el dolor y la frustración, o tratar de recuperarla a través de otras nuevas parejas, con lo que la relación que se desarrolla no es una relación libremente elegida, sino a la que nos aferramos desesperadamente desde nuestra necesidad para evitar el enfrentarnos con la realidad.

La gente que se queda estancada en esta etapa arrastra un grado de sufrimiento que puede llegar a anular muchas de sus otras facetas como persona. El rendimiento laboral, social y familiar puede verse muy afectado y las relaciones de pareja que se entablan tienden a estar contaminadas por los residuos que aún no se han eliminado de la relación anterior.

Cómo evitar el malestar

Hay qué preguntarse qué es lo que se trata de evitar. Probablemente nos encontremos con la respuesta de que se tiene miedo al mundo exterior y que no se sabe cómo ni por dónde volver a organizar nuestra vida, sobre todo si somos una persona dependiente.

El hablar con los amigos nos va a ayudar a que nos demos cuenta de qué es de lo que estamos huyendo. También pueden convencernos de que la insistencia en la recuperación de la pareja perdida no tiene sentido aunque nosotros pensemos que todavía es posible. Nos ayudarán a abrir los ojos. Siempre puede darse el caso de que este deseo sea sincero y no provocado por el miedo. Dejemos pasar el tiempo y estudiemos objetivamente nuestros sentimientos para decidir si éste es el caso antes de intentar el regreso.

Redacción Mujer
9/5/2008