Relaciones

El divorcio más rápido y económico

La mediación familiar es un sistema de resolución de conflictos familiares donde se ahorra tiempo y dinero. Este procedimiento permite alcanzar acuerdos de tipo económico, patrimonial y de custodia, entre los miembros de una pareja que se quiere separar y que no logra resolver sus diferencias.

Evitar el sistema judicial

El mediador familiar suele ser un abogado, un psicólogo o un asistente social, pero en cualquiera de los casos tiene la formación legal adecuada para este tipo de situaciones. Actúa como persona neutral que busca el equilibrio entre las dos partes para proteger la situación de los hijos y ayuda a los interesados a encontrar un acuerdo que responda a sus intereses y necesidades (especialmente a los de estos hijos) lejos de los tribunales. De esta forma se minimiza el daño de la ruptura en éstos.

En la mediación familiar se facilita el diálogo y la comunicación para evitar sacar los trapos sucios tratando los aspectos emocionales y morales, y se enseña a negociar para los futuros acuerdos que deba tratar la pareja.

Evitar el sistema judicial

Puede realizarse paralelamente al sistema judicial o incluso evitarlo. Esto significa que el ahorro de tiempo y dinero es muy considerable.

El precio varía en función de la renta de las personas, pudiendo incluso llegar a ser gratuito y la duración suele ser de unas seis a ocho sesiones en el plazo de unos tres meses. A parte de este impresionante abaratamiento en los costes de tiempo, dinero y malestar emocional, otra de las ventajas es que el incumplimiento de los acuerdos consensuados se reduce al 5%, siendo inmensamente mayor (alrededor del 80%) en los procesos judiciales.



Redacción Mujer
12/6/2008