A jugar
“A mis amigos y a mí nos gusta jugar a los típicos juegos de los bares cuando salimos (billar, dardos, futbolín, etc) y puedes usar estos juegos como una excusa para hablar con cualquier chica en la que te hayas fijado. Por ejemplo, me acerco a esa persona que me ha resultado atractiva y le digo algo como ‘Eh, mis amigos y yo estamos jugando por parejas en la mesa de billar, pero mi compañero se acaba de ir. ¿Te importaría ayudarme a cambio de una cerveza?’ Se reduce mucho la presión de conocer a alguien porque estás realizando una actividad y eso hace que la conversación fluya de forma más natural con frases como ‘¡No puedo creer que hayas hecho esa jugada! ¿Juegas mucho?’ frente a estar sentado en un taburete intentando encontrar una broma ingeniosa. Ya he conocido a dos chicos usando este truco.” - Carlos Ibarra, Pamplon.

Utiliza los piropos
“Una de las mejores formas de conocer a un hombre es decirle un piropo. No simplemente ‘bonita corbata’ sino algo realmente halagador. Por ejemplo, una vez iba camino del baño en un restaurante en el que estaba cenando sola cuando vi a un hombre muy bien vestido. Cuando volvía a mi mesa me paré junto a él y le dije ‘Eres el hombre mejor vestido que he visto en mucho tiempo’ y después me fui a mi mesa. Después de unos cinco minutos vino a mi mesa y me preguntó si se podía sentar a tomar el postre conmigo. Mi respuesta fue sí.” - Gloria del Campo, Avila.

Preguntas, preguntas
“Antes de intentar charlar con alguien, me aseguro de que mis primeras palabras invitan a la conversación. Así que si veo a una mujer que está cogiendo curry en el supermercado le digo ‘Disculpe, siempre que veo esa salsa me pica la curiosidad. ¿Cómo puedo usarla? ¿Es muy picante?’ O, si estoy en una tienda de CDs, le puedo preguntar a una mujer en la sección de música clásica algo como ‘Disculpe, estoy empezando a escuchar música clásica. ¿Me puede recomendar algo?’ Por experiencia, esta clase de preguntas consiguen que acabéis hablando de vuestros intereses: lo cual es una forma excelente de establecer una relación.” - Enrique Rodríguez, Alicante.

Un poco de humor y humildad no vienen mal
“Para ligar, me gusta usar la frase que yo llamo “frase de no ligar”. Me acerco poco a poco y digo algo inocente como ‘Disculpa la interrupción. Ya veo que estás muy ocupada leyendo (estudiando, trabajando, o lo que sea). Me has llamado la atención y he decido arriesgarme a ser humillado públicamente por presentarme.’ Mi teoría es que no importa lo que digas. Si ella está por la labor, seguirá el juego y te dirá su nombre.” - Gorka Ibarburu, Bilbao.
Redacción Mujer
1/9/2008