Es normal emocionarse ante un ligue con posibilidades. Es normal pensar qué clase de marido será. También era normal escribir en tu cuaderno el nombre de los chicos que te gustaban en el instituto pero no se lo enseñarías ¿verdad? ¡Por supuesto que no! hay una norma no escrita que explica el flujo de energía entre un hombre y una mujer: cuando una de las partes pone demasiado empeño, la otra se retira. Si un desconocido te ha llevado un regalo caro a la primera cita o te ha llamado siete veces el día después de tomar un café juntos, sabes de qué estoy hablando. No quiere decir que tengas que ser fría; simplemente no te dejes llevar por tus emociones delante de él. Guárdate para ti los planes de futuro hasta que no sepas que el sentimiento es mutuo.
Error nº 4: no le estás conociendo; le estás poniendo a prueba Ligar
debe ser algo divertido. Conocer a un desconocido encantador, dar detalles acerca de tu forma de ser a un ligue estos pasos nos llevan a pensar que vamos por el buen camino. Pero todo se estropea cuando tú le conviertes a él en el acusado y a ti en la acusación. ¿Cuánto duró tu última relación? ¿Cómo te ves dentro de dos años? ¿Te gustaría tener hijos en el futuro? Las respuestas a estas preguntas son muy importantes pueden hacerte decidir si quieres volver a verle pero no se puede ligar en la silla eléctrica o bajo un microscopio. Intenta leer entre líneas en lugar de hacerle estas preguntas a bocajarro.
Redacción Mujer
13/5/2008



