Mantén tu rostro en forma

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Te levantas una mañana y descubres que los músculos de tu cara van perdiendo la elasticidad que tenían. La juventud no se puede recuperar, pero tonificar los músculos faciales sin gastarte un dineral en cremas y cosméticos o someterte a sesiones de láser bótox o al temido bisturí, ya es posible. Te proponemos una serie de ejercicios con los que podrás evitar la caída de los músculos de la cara.

La gimnasia facial está compuesta por unos sencillos ejercicios para retardar lo más posible el envejecimiento de los músculos del rostro. Gracias a estos ejercicios, los músculos desarrollan su fuerza y firmeza, y comienzan a mejorar su aspecto con sólo un mes de práctica.

Sólo necesitas la ayuda de tus propias manos y la constancia para conseguir atenuar las arrugas de la piel, contrarrestar la deshidratación de los tejidos, tonificar los músculos de la cara y devolver a tu rostro su frescura.

Para conseguir los máximos resultados debes realizar los ejercicios lenta y tranquilamente, preferiblemente por las noches, para relajar la tensión acumulada en el día y eliminar toxinas.

Es conveniente que repitas las sesiones mínimo dos veces por semana en épocas de estrés, para obtener buenos resultados. También es bueno hacerlos antes de aplicarte un producto facial, porque así activas la circulación y tu piel lo absorbe mejor.

Para conseguir los mejores resultados en el mínimo tiempo posible intenta ejercitar todos los músculos de la cara, insistiendo en las zonas que más lo necesiten. Repite diez veces cada ejercicio y pronto verás el resultado.

Para conseguir reducir las arrugas de la frente coloca tres dedos sobre la frente. Contrae los músculos y la línea del cabello de modo que los dedos suban y bajen.

Para las cejas altas y los párpados deshinchados lo mejor es mantener la cabeza bien erguida e inhalar y exhalar. Con los pulmones vacíos levanta las cejas lo más posible. Conserva esta posición contando hasta 5 y regresa a la posición inicial.

Para evitar las ojeras y las bolsas de los ojos, con los ojos abiertos, pon los dedos índice sobre los párpados inferiores. Inhala y al exhalar, intenta cerrar los ojos mientras los dedos se oponen al movimiento sujetando la piel. Vuelve a la posición inicial.

Para conseguir unos pómulos y mejillas firmes, pon las manos sobre las mejillas, donde sientas cómo aprietas las mandíbulas.

Inhala y al exhalar lleva los labios hacia adelante lo más posible, mientras las manos presionan los músculos de las mandíbulas hacia atrás. Vuelve a la posición inicial.

Para combatir las arrugas del labio superior, pon los pulgares sobre el mismo. Inhala y al exhalar oprime los pulgares contra la encía, mientras intentas empujar el labio hacia adelante.

Reafirma cara y cuello manteniendo la boca cerrada, los puños cerrados y los pulgares bajo la barbilla, encaja el mentón en el espacio existente entre los pulgares e índices. Inhala y al exhalar empuja fuerte con los pulgares hacia arriba, al mismo tiempo que intentas abrir la boca todo lo que puedas. Inhala, relaja y abre la boca todo lo que puedas. Exhala y empuja con los pulgares hacia arriba para intentar cerrar la boca.

Para alisar la frente, mueve las orejas y el cuero cabelludo sin arrugar la frente. Para relajar los ojos, ábrelos y ciérralos fuertemente sin arrugarlos. Para tonificar los párpados, cierra y abre los ojos lenta y alternadamente.

Para combatir la papada, cruza los brazos sobre el pecho y alarga el cuello hacia adelante hasta sentir cómo se tensa la piel. Gira lentamente la cabeza hacia la derecha y déjala así unos segundos, sin bajar el mentón hacia el hombro. Luego gírala hacia la izquierda y mantenla.

Evita los párpados caídos. Cierra los ojos y coloca los dedos índice y pulgar en el ángulo exterior del párpado. Abre los ojos y con los dedos estira la piel hacia arriba y abajo. Inhala y al exhalar intenta cerrar los ojos, aunque no podrás porque estás sujetando los párpados.

Labios bonitos. Consíguelos agarrando con los pulgares el interior de las comisuras de los labios. Inhala y al exhalar intenta pronunciar la letra O y cerrar la boca, manteniendo la presión de los dedos.

Para tener un cuello sin arrugas, con la cabeza recta, inhala y al exhalar estira el cuello hacia arriba. Inclínala hacia un lado y continúa girando hacia atrás.

Redacción Mujer
13/5/2008