Una dieta para cada región
Las zonas geográficas, con sus tradiciones y sus culturas, influyen en lo que comemos. A pesar de la globalización, que todo lo alcanza, aún se mantienen las gastronomías locales. Por todo lo que nos aportan, más nos vale que prevalezcan frente a las grandes cadenas de "fast food".
Dieta Mediterránea
La asociación entre dieta mediterránea y aceite de oliva es célebre, pero no sólo de jugo de aceituna se compone el régimen del Mare Nostrum. La cercanía del mar define los elementos de la cocina y, en este caso, se convierte así en una verdadera forma de vida.El aporte energético proviene de las legumbres, la pasta y las carnes (asadas y a la plancha, nunca fritas). Los pescados no pueden faltar en una gastronomía de litoral, así como hortalizas y verduras, preferentemente crudas y en ensalada. Para el postre y entre las comidas principales, la fruta debe estar presente.
Además de los alimentos, los horarios y el clima también tienen su sitio. La comida debe realizarse pasada el mediodía, y la cena un par de horas antes de irse a la cama. Las sobremesas y las siestas toman un papel relevante. La cantidad de comida en ningún caso ha de ser excesiva y es necesario tomarse cierto tiempo en la mesa después de comer.
En resumen, la dieta mediterránea es más que una forma de alimentarse, es una forma de entender la vida, con sus pausas y sus satisfacciones.
Redacción Mujer
27/8/2008





