Moda y Belleza

Blefaroplastia: vuelve a eclipsar con tu mirada

El maquillaje hace maravillas, pero no milagros. Por ese motivo, muchas mujeres cuando se miran al espejo no se reconocen. Esos maravillosos ojos que hace unos años eclipsaban a todo aquel que se cruzaba en su camino ahora están perdidos entre párpados caídos y unas inmensas bolsas. Pero ya no hay excusas, la cirugía aporta soluciones, evalúa tú misma si te merece la pena.

Hay dos tipos de cirugías de los párpados, ya que también los párpados sufren dos problemas distintos. Los dos con un mismo resultado, una mirada cansada, pérdida de luminosidad y empeoramiento general de la apariencia; incluso pueden tener consecuencias que no son meramente estéticas como la pérdida de visión al tapar la piel parte del globo ocular. Los párpados superiores tienden a desarrollar un exceso de piel que causa el efecto párpados caídos y los inferiores acumulan grasa, donde se forman las odiadas bolsitas. La blefaroplastia trata ambos problemas.

Lo más importante: buenos especialistas

Es la mejor solución para cuando la piel de debajo de los ojos ya esté flácida, las bolsas sean muy prominentes y vayan acompañadas de unas marcadas patas de gallo. No es una cirugía nueva pero sí han surgido muchos avances aunque, como siempre que hablamos de pasar por un quirófano, hay que realizarla con especialistas. Esto hay que tenerlo aún más en cuenta cuando hablamos de una parte del cuerpo tan delicada y tan importante como son los ojos. No es por meter miedo, pero si se realiza de una manera equivocada puede tener graves consecuencias, desde la afectación del lacrimal hasta la pérdida de visión. Es una operación con un resultado increíble ya que se garantiza que los problemas no vuelven a aparecer. Se dice adiós a las bolsas definitivamente y también se consiguen excelentes resultados en la amplitud de la mirada. Se realiza de forma ambulatoria, lo que en términos profanos significa que no hace falta el ingreso, y dura aproximadamente una hora. Sólo se utiliza anestesia local aunque generalmente se seda al paciente para que se mantenga tranquilo.

La blefaroplastia no elimina las patas de gallo ni tampoco corrige las ojeras, pero lo cierto es que al mejorar en otro aspecto parece que las arrugas han disminuido, aunque técnicamente no sea cierto. Antes de la operación hay que realizar un análisis de sangre y un electrocardiograma.

Hinchazón en el post-operatorio

Las incisiones se realizan en las líneas naturales de los párpados superiores o de las pestañas, e incluso en algunas ocasiones se realiza desde el interior de los párpados por lo cual la marca no existe, lo que se llama técnica transconjuntival.

Es normal que después sientas algunas molestias, pero no te asustes, desaparecen al poco tiempo. Durante los primeros días hay que aplicar frío local para reducir la inflamación de la operación y no se produzca una hinchazón en todo el ojo o moratones. También es recomendable dormir con la cabeza elevada para que la hinchazón baje más rápidamente.
Últimos avances, la fibrina

Los puntos se retiran pasados unos cinco días. La sutura es tan fina que después de unos días casi ni se apreciará aunque al principio tenga un tono más bien rosado. Incluso hay cirujanos que no dan puntos de sutura sino que utilizan la fibrina, una sustancia natural con efecto coagulante que se obtiene de la sangre. Si este no es tu caso no te preocupes porque, pasada una semana, podrás aplicar maquillaje para disimular la pequeña cicatriz hasta que desaparezca por completo. Lo que sí es muy, pero que muy importante es que evites por completo la exposición al sol de las zonas tratadas durante por lo menos tres meses.

Así que ya sabes, la crema protectora y las gafas de sol se convertirán en tus mejores amigas durante ese tiempo. Aprovecha ahora que se llevan en versión panorámica para cubrir bien tus ojos, y no tengas miedo de parecer una artista intentando evitar los flashes, incluso en interiores. Para las usuarias de lentillas, nada de utilizarlas durante las primera semanas.

Ya ves, la cirugía al servicio de tu mirada, ahora tú eres la única que puede valorar si te compensa pasar por el quirófano aunque sólo sea por un par de horas o, lo que es más importante, si tu bolsillo puede permitirse este tipo de operación.

Redacción Mujer
14/5/2008