Moda y Belleza

¿Conoces bien tu pelo?

No todos tenemos el mismo tipo de cabello, y este es un punto muy importante, ya que para sacarle el máximo partido a nuestro pelo, hemos de conocer a la perfección sus características y la forma adecuada de tratarlo para que luzca siempre limpio y sano.

Desde el punto de vista del volumen (apariencia externa de la cantidad de cabello) que poseemos, es posible hablar de cabellos finos (generalmente, con poco volumen); cabellos normales; y cabellos gruesos (mucho pelo, con gran peso). Sin embargo, la sensación de volumen no está en absoluto condicionada por esta característica inicial, sino que puede "arreglarse" con un corte adecuado.

En cualquier caso, la tipología más característica se realiza teniendo en cuenta la cantidad de grasa producida en el cuero cabelludo, en la base natural de crecimiento del cabello. Es posible hablar de tres modalidades principales: seco, graso y normal.

Seco

A la vista, el cabello seco se presenta opaco, con una carencia casi total de brillo, aunque se encuentre recién lavado. Es un tipo de cabello muy sobrio con un pH bastante más ácido que el del cabello normal, y se caracteriza, además, por su falta de humedad. Un aspecto positivo del pelo seco es que requiere menos periodicidad en el lavado ya que su aspecto limpio dura más tiempo que en otros tipos.

El pelo seco es quebradizo y carece de elasticidad, lo que ocasiona que se rompa con facilidad. Es recomendable utilizar el secador lo menos posible y usar champús humectantes.

Graso


El cabello graso es mucho más brillante a la vista que los demás, brillo que se debe al exceso de grasa que genera esta tipología capilar desde el cuero cabelludo. Este punto es fundamental a la hora de disponerse a cuidar y mantener saludable un pelo graso: la acumulación de sebo se produce en el cuero cabelludo (encargado de renovar el pelo), no en el propio cabello, con lo cual, revisar la secreción de grasa en esa zona será el principal objetivo a la hora de "luchar" contra las adversidades de esta tipología tan común.

La excesiva secreción de grasa y la caída prematura son dos puntos a tener en cuenta que hay que remediar con lavados más continuos y específicos.

Normal

Contar con un cabello clasificado como "normal" suele ser una gran ventaja. No presenta los grandes problemas de los otros dos extremos de la tipología capilar, sino que se define por una apariencia más libre y natural.

De todas formas, lavarlo con frecuencia y elegir un champú suave y rico en nutrientes son dos aspectos fundamentales para el pelo “normal”.

Los tres tipos – seco, graso y normal - se diferencian por la cantidad de grasa que produce el cuero cabelludo y es necesario conocer sus características para mantenerlo sano y fuerte.

Redacción Mujer
10/6/2008