La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que los adolescentes son especialmente vulnerables a las consecuencias negativas de la actividad sexual. Los embarazo, a esta edad, son problemáticos desde el punto de vista psicólogico y social,pero también desde un punto de vista puramente fisiológico. Para evitarlos, es esencial una educación sexual adecuada.
Según datos del Instituto de la Juventud español (Injuve) entre los 16 y 29 años, el 56 por ciento de los jóvenes españoles habían mantenido relaciones sexuales completas. Entre los adolescentes con edades comprendidas entre los 15 y 17 años esta cifra se sitúa alrededor del 14 por ciento.
Estos datos muestran que es necesario aportar a los adolescentes la información necesaria para evitar embarazos no deseados y la transmisión de enfermedades de transmisión sexual, particularmente el sida.
La contracepción del adolescente debe preservar la capacidad procreadora, por eso no se recomienda (salvo rarísimas excepciones en las que pueda estar involucrada la salud) utilizar métodos anticonceptivos definitivos.
También es necesario que el método escogido no influya en el crecimiento del joven. Sabemos que las anovulatorios orales (píldoras anticonceptivas) no presentan un impacto negativo sobre la talla.
Deben ser de fácil utilización. Con frecuencia los métodos que requieren mayor cuidado en su utilización son rechazados o utilizados de forma inadecuada (por ejemplo, el diafragma).
Las adolescentes que mantienen relaciones sexuales esporádicas deben adoptar métodos de barrera (preservativo, por ejemplo), mientras que las que tienen relaciones sexuales frecuentes y con pareja estable pueden utilizar otros métodos más seguros.
Métodos preferentes
Preservativo:
Es uno de los métodos de elección para los adolescentes ya que sólo requiere conocer su utilización adecuada y protege de las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA. Se debe de colocar sobre el pene erecto antes del inicio de la penetración. Después de la eyaculación se debe retirar el pene de la vagina cuando todavía está erecto, para evitar que el preservativo quede en el interior de la vagina. Su efectividad aumenta si se usa con productos espermicidas.
Contracepción hormonal oral.Se a demostrado su eficacia, pero es necesario un estudio médico previo y la motivación suficiente para seguir las pautas de tratamiento de forma adecuada.
Métodos aceptables
Diafragma, esponja, preservativo femenino.
No tan populares como el preservativo masculino, también puede resultar incómoda su colocación. Se deben colocar antes de la penetración y retirar al acabar la misma.
Espermicidas (geles, cremas, espumas, óvulos).
Se encuentran en las farmacias y su utilización es relativamente sencilla.
Redacción Mujer
25/4/2008