Los cuidados que has de tener en el posparto
El puerperio, o el posparto, es el periodo que se extiende desde el final del parto hasta seis semanas posteriores. Son los días que necesitará el organismo para recuperarse. ¡Infórmate con los mejores consejos!
El cuidado de los puntos
Si te han efectuado una episiotomía, lávate la zona con agua y jabón neutro, dos o tres veces al día, de delante hacia atrás. El lavado se debe repetir siempre que haya una defecación y, a ser posible, cuando orines. Sécala con gasas dando pequeños toques y termina con un secador de pelo hasta que quede perfectamente seca. Utiliza compresas de algodón y cámbiate frecuentemente, para evitar la humedad en la zona.
No te sientes sobre un flotador, ya que la posición de los glúteos facilita la apertura de la episiotomía; hazlo sobre zonas blandas, por ejemplo un cojín. Si alrededor de los puntos notas enrojecimiento o pinchazos, o si estos están pegajosos debes acudir al médico. Si aparecen hemorroides (muy frecuentes después del parto) lávate con agua fría o ponte hielo envuelto en una paño. También puedes utilizar alguna pomada especial, pero en este caso evita que se extienda por la herida causada por la episiotomía.
El cuidado del pecho
Si has decidido dar el pecho a tu hijo, enhorabuena la lactancia natural favorece la relación afectiva entre madre e hijo. En este caso, deberás lavarte las manos antes de dar el pecho a tu hijo. También es recomendable que antes y después de cada toma, laves los pezones con agua y jabón neutro. Para preparar el pecho para la lactancia es conveniente, ya durante el embarazo, nutrir e hidratar la piel de los pezones y areola, utilizando una crema hidratante, una vez comiences con la lactancia puedes seguir realizándolo entre tomas ya que la piel la absorberá rápidamente.
Si tienes los pezones muy sensibles o poco formados o hundidos, antes de cada toma dales un masaje y agarra el pezón para que sobresalga y se acostumbre a los estímulos. Observaras que durante el masaje puede salir un poco de leche, esto facilitará la toma.. Si después de cada toma el pecho sigue lleno, vacíalo con un sacaleches para evitar que parezca mastitis. Debes llevar sujetadores apropiados a la nueva dimensión del pecho las 24 horas del día. Date ligeros masajes debajo del pecho, desde fuera hacia dentro o de abajo hacia arriba. Estos masajes durante la lactancia, hacen que los músculos pectorales mantengan el tono necesario, podrás mejorar su estado con ejercicios.
Las grietas
Las grietas en los pezones suelen deberse a una mala postura en la succión del bebé. Son muy frecuentes y, si la irritación es importante, incluso será necesario suspender la lactancia hasta que la cicatrización sea completa. En estos casos las pezoneras de silicona de venta en farmacias suelen ser de gran ayuda. Pero no esta de más que las prevengas con alguna crema especial de venta en farmacias.
Cómo recuperar la elasticidad del periné
El periné puede perder tono muscular y una relajación excesiva puede afectar al complejo sistema por el que se controla la micción. Es de gran importancia recuperar la elasticidad del periné y esto se hace mediante un aprendizaje que consiste en contraer y relajar este músculo. Puedes empezar a hacer los ejercicios perineales a los 30-40 días después del parto. El procedimiento es el siguiente:
En primer lugar colócate estirada en el suelo, boca arriba y con las piernas flexionadas, aprieta el periné contando hasta tres y descansa contando hasta seis. Haz como si intentases retener un fuerte deseo de orinar. Debes contraer sólo el periné, no el vientre, ni las nalgas, ni los muslos. Realiza este ejercicio en dos series de 10 repeticiones cada una, durante cuatro veces al día. Poco a poco aumentarás las series hasta llegar a 20 veces seguidas apretando durante cuatro segundos y descansando ocho segundos. En cuanto domines este ejercicio podrás hacerlo, sentada y de pie, aprovecha cualquier momento para practicarlo.
Después, sigue en la misma posición, ahora expira contrayendo el vientre las nalgas y genitales, de manera que toda la columna, incluida la zona lumbar, entre en contacto con el suelo. Inspira relajando la zona contraída. Este ejercicio lo repetirás en principio dos series de diez veces aumentando hasta 20 veces.
La dieta durante la lactancia
Puedes mantener los buenos habitos alimenticios del embarazo teniendo especial cuidado en tomar alimentos que impidan el estreñimiento.
En general, come de todo pero intenta sobre todo evitar salsas y postres dulces más de una vez al día. Si estás dando el pecho, aunque no tienes que hacer una dieta especial, es recomendable que no tomes alimentos que puedan producirte flatulencias. Olvídate del alcohol y del tabaco. Estas dos sustancias pasan al bebé a tarvés de tu leche provocando los mismos efectos que en ti: siempre negativos. Antes de tomar algún medicamento consúltalo con tu médico.
Bebe mucha agua, y aumenta la ingesta de líquidos, especialmente leche y zumos de fruta fresca. No está comprobado que alimentos como los esparragos, las alcachofas o el ajo corten la leche. Lo que sí hacen es modificar su sabor y, si al niño no le gusta, puede rechazar el pecho. Como prevención, no los tomes sobre todo si en tu familia existen antecedentes de alergias alimentarias a alguno de esos componentes.