La primera visita al baño
Es muy importante que hagas pis a las 2 ó 3 horas del baño y de hecho la enfermera te preguntará insistentemente si ya lo has hecho. Si la vejiga está llena el útero no se contrae. Si te han puesto al anestesia epidural quizás tengas más problemas ya que tardarás más horas en recuperar la sensibilidad. Si la primera micción se retrasara mucho, tal vez sea necesario sondarte. Posiblemente te recomienden que hagas pis en una cuña, pero si te resulta imposible, pide que te dejen levantarte. Hazlo despacio y apoyada en alguien. Y no te preocupes, a pesar de los puntos no te dolerá. Sécate con un papel suave mediante unos ligeros golpecitos. La primera deposición podrá retrasarse hasta tres días después, ya que el día del parto el intestino se ha vaciado por completo. Si después de esos días aún no lo has conseguido, tal vez te den un laxante suave.
La primera comida
Por lo menos no te darán algo líquido hasta que transcurran dos o tres horas. Después de 5 ó 6 es posible que te den algo de comer.
La primera ducha
Si todo transcurre con normalidad, te podrás duchar a las 8 ó 10 horas después del parto. Debes hacerlo con mucho cuidado y es conveniente que: tengas a alguien cerca por si acaso te mareas; la ducha debe ser rápida para evitar mojar demasiado los puntos; no debes bañarte hasta que haya transcurrido al menos un mes.
La involución uterina (los entuertos)
El útero tienen que volver al tamaño y peso que tenía antes del parto gracias y para conseguirlo se producen, de nuevo, contracciones. Por supuesto, no son tan dolorosas como las que favorecen la dilatación a las contracciones. En el primer parto no suelen doler, pero en los posteriores pueden resultar más molestas.



