La epidural: un método muy seguro
Los efectos de la anestesia epidural para rebajar el dolor de la dilatación y el parto parecen estar suficientemente demostrados. ¡Conócelos!
En realidad, es más apropiado hablar de analgesia que de anestesia, pues lo que produce es un alivio de los dolores no una insensibilización total. Como ventajas, tiene un índice muy bajo de complicaciones y efectos secundarios.
Las estadísticas han demostrado que sólo se producen bajadas de la tensión arterial, temblores o dolor de cabeza en un 1% de los casos, y los mareos o sensación de dificultad al respirar son prácticamente inexistentes. Por último, todos los expertos están de acuerdo en que es prácticamente imposible que cause parálisis o lesiones medulares.
¿Cómo funciona?
Normalmente, la anestesia se administra cuando las contracciones están bien establecidas y se producen de forma regular. Esto suele ocurrir a partir de los cuatro o cinco centímetros, pero en ocasiones se puede poner desde los dos o tres. No es recomendable administrar la anestesia en una fase muy temprana ya existe el riesgo de que se alargue el proceso de dilatación.El anestesista es el encargado de su administración. Él y la matrona te indicarán la postura debes adoptar: tumbada, al borde de la cama sobre el costado, y con las rodillas flexionadas hacia el pecho. Debes permanecer sin moverte unos segundos para que la anestesia penetre rápidamente.
Una vez desinfectada la zona notarás un ligero pinchazo. Es un anestésico local para que la punción no duela. Luego, el anestesista colocará otra aguja más grande entre la segunda y la tercera vértebra lumbares Allí se introduce un catéter (un tubito muy fino) a través del cual se administra la medicación. Todo este proceso no dura más de 10 minutos.
El efecto no se nota inmediatamente. Aparece de forma progresiva y el alivio completo se logra a los 20-30 minutos. La medicación seguirá pasando de manera continua e ininterrumpida impulsada por una bomba de perfusión.
Sus efectos
La ausencia de dolor es el principal efecto. Sólo se siente una especie de presión y el endurecimiento de la tripa. También se nota cierta insensibilización de cintura para abajo y es posible tener cierto grado de adormecimiento o pesadez en el vientre y la parte superior de los muslos.
Este efecto durará el tiempo que sea necesario ya que la dosis se va regulando durante el transcurso del parto. Sólo unas horas después de que haya nacido el bebé se recupera la sensibilidad habitual. Podrás levantarte normalmente, ducharte y dar de mamara tu bebé si lo deseas.
Parece comprobado que el periodo de dilatación es más breve con epidural. La relajación que produce no tener dolores facilita la eficacia de las contracciones. Sin embargo, estadísticamente se ha observado que la fase expulsiva suele prolongarse, aunque no lo suficiente como para perjudicar al bebé.
¿Podré empujar durante el expulsivo?
Una de las ventajas de este tipo de analgesia es que puedes llegar al final del parto bastante descansada por lo que podrás empujar sin problemas, siempre que sigas las indicaciones del ginecólogo y la matrona.Es cierto que no se sienten esas ganas "imperiosas", pero con el entrenamiento adecuado recibido en las clases de preparación a la maternidad no tendrás ningún problema.
Otra de las ventajas es que si aparece alguna complicación durante el curso del parto que indique la realización de una cesárea, es probable que se aproveche la anestesia epidural para la intervención, siempre que el equipo médico no prefiera emplear la anestesia total.
Cuando se empezó a emplear esta anestesia se observó que aumentaron el número de partos instrumentales. Hoy, la diferencia no es significativa. Gracias a la preparación de la madre y al control de la dosis de anestesia durante el periodo expulsivo se ha evitado el uso de forceps o ventosas.Contradicciones
Antes del parto, será necesario un estudio en el caso de que decidas que te administren este tipo de anestesia. La epidural está contraindicada si se detecta una infección generalizada, o la madre tiene problemas de coagulación sanguínea. Los problemas en la columna (escoliosis, hernia ) no impiden, en principio, su administración, pero es necesario informar al anestesista.
Complicaciones
Las complicaciones son muy raras. Si el pinchazo no se aplica correctamente puede que aparezca dolor de cabeza en un 1 por ciento de los casos durante algunos días o un ligero adormecimiento en las piernas. Puede que haya una bajada de la tensión arterial durante el parto pero las estadísticas lo refieren en menos del 5% de los casos.
Es posible que tardes en orinar. Al eliminar las sensaciones en el vientre, a veces se pierde el control de los esfínteres y para evitarlo, se suele poner una sonda.
Las tiritonas son más frecuentes y están provocadas por la administración de suero a la temperatura ambiente y por la acción de la epidural que provoca una bajada de la temperatura corporal. Por eso, el organismo reacciona con temblores para subirla. Por último, según diversos estudios, la analgesia epidural no ha incrementado el número de cesáreas. Cuando se empezó a emplear esta anestesia se observó que aumentaron el número de partos instrumentales (con forceps o ventosas). Pero en la actualidad la diferencia no es significativa. Gracias a la preparación de la madre se ha evitado el uso de forceps o ventosas.
Sólo en un 1% de los casos la epidural no surte efecto y en un 10 por ciento actúa exclusivamente en un lado del cuerpo. Suele ser necesaria una segunda inyección cuando la primera no ha funcionado, pero si el parto va progresando es posible que no dé tiempo.